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12 febrero
Categoría: Asociación Malavida
Escrito por: iru

Malavida número 1

No hay mejor motivo para  intentar retomar este espacio que anunciar que, gracias a XCar que está en plan arqueólogo malavidero, ya se puede leer online el número 1 de Malavida. Así empezó todo: los cómics, los amigotes, las borracheras, los viajes, los salones… Y además con un tema que está de plena actualidad, la cola del paro, donde vamos a acabar todos a este paso.  Los dibujantes: el incombustible XCar cuando aún firmaba con Car 99 (nombre que tenía los días contados), MJWander con su segunda historieta del Matarratas (la primera permanece inédita y a buen recaudo), Santi Jurado y Miguel Ángel Monreal. Yo aún no los conocía y por eso todavía leía las etiquetas del champú en el váter…

¡Buen día a todos!

22 abril
Categoría: Se me va...
Escrito por: iru

A medias

Terminé Derecho como muchos terminamos las pelis que nos llevan a ver obligados y resultan ser una mierda, los libros aburridos,  o los cómics mal escogidos que cuestan un dineral, es decir, rezongando a posteriori, echando pestes y clamando al cielo por las perricas gastadas y el tiempo consumido.

Ahora  he vuelto a la Universidad a estudiar una cosa de esas raras del Plan Bolonia. A pesar del  curro, de los lepismas y las bolisas haciéndose fuertes en casa, los exámenes, los dichosos ensayos y la pila sin leer de tebeos y de libros de ciencia ficción, no puedo ni rezongar ni echar pestes de nada, porque por fin,  la peli que he elegido ha resultado ser de las buenas. No como el libro de Hija de Marte, de Heinlein, que lleva cogiendo polvo desde septiembre. Y es que Heinlein no cuela como niña de trece años. Como señor de mirada inquietante, vale, pero como adolescente marciana… pues no.

¡Buen día a todos!

7 noviembre
Escrito por: iru

Érase una vez…

Érase una vez, hace ya unos cuantos años, dos amigos que hablaban de cosas de niños. De tebeos, vamos. Él le contaba a ella el último cómic que había leído, en el que salían un sinfín de personajes de cuentos y leyendas: el Lobo Feroz, Blancanieves, los tres cerditos, la Bella y la Bestia… y hasta el macaco del Mago de Oz. “-¡Valiente chorrada!”- dijo ella que siempre había sido underground, pero de palo. Y es que la historia, así contada, no había por dónde cogerla. Si ya todo el mundo parecía creer que los cómics eran para niños, uno en el que saliera la Bella Durmiente era el colmo. ¡Adónde íbamos a ir a parar!

Quiso el destino que, en virtud de un hechizo, él se convirtiese en un yogur caducado en una nevera la mar de concurrida, y que ella, en su alcóhólico devenir, tropezase con muchos otros aficionados a los tebeos a quienes la historia de Blancanieves, su hermana y la madre que las parió a las dos y tan ancha se quedó, les había enganchado. Algunos hasta borrachos impenitentes y con un gusto exquisito para los cómics. Así pues, comenzó a leer uno tras otro los tomos de Fábulas, al principio algo renuente, y después con esa compulsión que sólo se tiene comiendo pipas. Y jugando al futbolín. O bebiendo cerveza. O leyendo libros de zombis. Bueno, con la compulsión que se tiene haciendo cualquier cosa que no sean abdominales.

Aunque el tono de Fábulas es por lo general amable y bemolado, se cuentan trágicos sucesos y sacrificios heroicos que a mí me han puesto el corazón en un puño. No tiene mucho mérito porque a mí los sacrificios heroicos me emocionan enormemente. Da igual si son en Independence Day, en 13 fantasmas o en aquella peli del volcán en la que una abuela empujaba la barca de sus nietos por un río de lava mientras se iba derritiendo a cada paso. La abuela. La cosa es que después tantas aventuras, tanta intriga, ¡del asedio al Último Castillo!, de tantas fábulas criando malvas, de conocer la identidad del Adversario… *SPOILER* llega la boda y… ¡valiente chorrada! Que no pegan, que no. Con taitantos hijos más el otro invisible que mató al corderito de “Mary tiene un corderito, un corderito, un corderito”. Que no, que no.

Que no.

¡Buen día a todos!

22 octubre
Categoría: Se me va...
Escrito por: iru

Chamanismo

Internet es una suerte de chamanismo moderno sólo que no tratas de comunicarte con los espíritus sino con un ente llamado servidor, ubicado en las islas Cocos o vaya usted a saber dónde (si es que existe realmente), para que haga algo.  Lo que sea. Llegado a un punto sólo deseas que se manifieste, para bien o para mal. Y casi siempre es para mal. En lugar de tocar tambores para lograr un estado alterado de la conciencia, lo que terminas aporreando es el monitor con la conciencia alterada pero de verdad. Y en vez de hacer ruidicos con un sonajero para atraer a los espíritus, lo que haces es clic con el ratón mil veces seguidas. Clic, clic, clic. Como si fuera a servir de algo. Clic, clic, clic. El café puede valer como bebedizo ponzoñoso para entrar en trance. Y a la novena taza ya lo creo que entras. En trance y con la conciencia alteradísima. Clic, clic, clic. Venga otro café. Todo para descubrir, después de días y días de rituales, que mi animal sagrado es el PATO.

¡Buen día a todos!

22 septiembre
Escrito por: iru

Morriña

Esta mañana he sentido una extraña morriña al pisar de nuevo mi vieja Facultad de Derecho. Jamás hubiera pensado que fuera a ocurrirme algo así. Primer día de clase, gente desubicada por doquier, olor a café, murmullos reverberando en las paredes… Me he visto a mí misma la primera vez que llegué, insegura, como ahora, porque hay cosas que no cambian, las uñas pintadas de negro, botines de bruja, murciélago al cuello, mitones de lana, con el calor que daban, y mi eterna bolsa de chucherías. Qué cuadro. Y qué nostalgia.

¡Buen día a todos!

 

 

8 septiembre
Escrito por: iru

La escarcha sobre los hombros, el tebeo

Antes leer el fabuloso libro de Lorenzo Mediano, “La escarcha sobre los hombros”, las únicas referencias que tenía sobre la vida en Aragón durante los años treinta, eran por parte de mi abuela. Ella me contaba cómo era la vida en el campo, los odios viscerales que nacían entre las familias, cómo los pobres se “eslomaban” trabajando de sol a sol para los ricos del pueblo, cómo se pactaban los matrimonios y un sinfín de situaciones que no podríamos ni imaginar en los tiempos actuales. Mi abuela era de familia pobre por lo que nadie que no la quisiera la pretendió. Se casó por amor con un ferroviario, pobre igualmente, tan guapo como sordo. Que pienso yo que ya podríamos haber heredado todo de aquel hombre y no sólo la dureza de oído. Tan sordo era aquel ferroviario que un tren se lo llevó por delante a los cuatro años de casarse con mi abuela, quien llegado ese momento emigró con su hija, mi madre, como tantos otros a buscar fortuna en Zaragoza.

El libro de Lorenzo me enganchó de principio a fin y me confirmó aquel Aragón rudo que mi abuela suavizaba en sus narraciones, tal vez para no impresionar a la mocosa que era yo entonces. Tras varias lecturas de la novela a diferentes niveles para adaptarla al cómic y mientras me documentaba para no meter la pata escandalosamente (qué bochorno cuando Lorenzo observó que había llamado “zapatos” a las “albarcas”), conocí el sistema de casas, ahondé en el derecho aragonés que en la carrera había estudiado de pasada, supe de la importancia que se otorgaba a la propiedad por encima de muchos derechos que consideramos fundamentales, y de cómo las rencillas entre pueblos se llevaban hasta las últimas consecuencias. Ha sido enriquecedor en muchos sentidos haber realizado la adaptación de esta novela al cómic.

Si la lectura de “La escarcha sobre los hombros” no deja a nadie indiferente, la maestría de Moratha a los lápices tampoco. Creo que Lorenzo siempre quiso que fuera Moratha quien llevara su novela al cómic. Y no pudo elegir mejor. Moratha ha sabido imprimir a sus dibujos la dureza y el desarraigo de aquellos tiempos amargos en los que la tierra y las bestias valían mas que un humilde pastor, pero también ha querido dejar abierta la puerta a la esperanza. Sus personajes, entre desventura y desventura, aún tienen fuerzas para sonreír y soñar esperanzados con un futuro mejor. El resultado de tantos meses de trabajo ha sido espectacular y todas las buenas palabras y cumplidos para el artista, merecidos.

Una pequeña reseña anterior, aquí.

Unas páginas escogidas al azar:

Las portadas:

19 agosto
Escrito por: iru

Ponte sobre mí

-Ponte sobre mí-dice la tablica del Wii Fit con voz amigable para que te subas encima y así pesarte. Mientras a otros al subir les dice “¡Genial!“, a mí me dice “AY”. Ni más ni menos. AY. Valiente presagio. Me cago en los japoneses y en sus juegos de ser listo, de tener los ojos así o asá, de adelgazar, de ser madre y de tener un pony. Menudo cabreo pillé cuando me regalaron el Wii Fit por mi cumpleaños. Qué forma más ruin de llamarme gorda mantecas. Pues por lo visto más tendría que haberme enfadado, porque después de 40 días haciendo ejercicio y no haber hecho otra cosa que engordar, me da a mí que en vez del Wii Fit me han regalado el Wii Fat. ¡Hijosdeperra!

¡Buen día a todos!

wii fat

11 agosto
Categoría: Se me va...
Escrito por: iru

La ciudad y los muertos

ciudad de zombis

Los muertos toman la ciudad en agosto. Sofocados, con los brazos caídos y la mirada perdida beben vino barato o cerveza caliente sentados en cualquier portal. Algunos piden tabaco. Otros se conforman con las colillas del suelo. Son los muertos pobres. Los muertos ricos agonizan en hamacas en las playas. En agosto todos morimos un poco.

¡Buen día a todos!

4 agosto
Escrito por: iru

El Ríchal, soltero y metalero: ¡siente el poder del metal!

- Señora, su hijo no está fuerte… ¡¡lo que está es gordo como una nutria el cabrón!! – dijo XCar a una mujer que no sabía qué talla de camiseta comprar a su hijo allí presente.

Silencio sepulcral. Mi primera feria con Malavida. Vale, el chaval estaba como un trueno. Menudo papelón. ¿Se pondría hecha una furia la señora? ¿Nos arrearía con el bolso? ¿Se marcharían indignados pegando voces?

Al final ocurrió todo lo contrario. La mujer y su hijo, muertos de risa, compraron la camiseta y no sé cuántas cosas más.

-Qué gracioso es este chico -decía la señora refiriéndose a XCar

Y tenía razón. En todas las ferias XCar increpa a la gente con sus chistes idiotas, les hace una gracia tremenda y vende el que más. Chistes que si intentáramos hacer los demás, nos tirarían al pilón a la primera de cambio (“eh, gordo cabrón”) o nos arrearían un guantazo (“la tienes chiquitica como un cacahuete”) o nos mirarían como diciendo “y tu puta madre también”. Pero a él no le pasa. Bueno, miento, una vez le pasó con un calvo. Pero es que con los alopécicos hay que tener cuidado, porque algunos se creen que aún gastan pelazo y ¡cómo para llevarles la contraria!

En papel XCar es igual de gracioso o incluso más (que no hay que aguantarle borracho berreando en el stand) que en persona, así que su primer álbum “El Ríchal, soltero y metalero” gustó cantidad y se vendió (y se sigue vendiendo) como churros.

El Ríchal, soltero y metaleroTal es así que nuestro ocurrente monigotero ha sacado hace bien poco la segunda parte, “El Ríchal, soltero y metalero: ¡siente el poder del metal!”. Por supuesto, con su inconfundible estilo DOGMA. Sin guión, sin lápices previos, a pelo con rotulador, una birraca en la mano y dos docenas fresquicas en la nevera. El Ríchal, con más moral que el Alcoyano, tratará de triunfar por todos los medios en el tortuoso mundo del rock: se rapa el cogote en plan jevi viejuno, vende su alma al demonio, intenta ser el rockero más duro matando en el escenario a un pollo de goma relleno de tallarines con tomate. Una cosa tremenda… Pero, como siempre las cosas no le salen demasiado bien. Tampoco demasiado mal, para lo que podría ser… En esta segunda parte descubrimos el origen del gran trauma del Ríchal (chan chan), conoceremos a un antiguo amor, la Loli, una jevarras melenuda un poco… euuuh, liberada, y veremos desfilar por las páginas del tebeo un montón de estrellas del rock a las que, como soy una iletrada, me veo incapaz de enumerar.

El color, inconfundible y maravilloso, vuelve a ser cosa de Encarna Revuelta. Coloricos más luminosos que los del álbum anterior, para unas historietass mucho más divertidas.

En definitiva, uno de esos cómics de los que hablábamos el otro día, que pueden gustar a todo el mundo y a un precio de risa. Un tebeo tan imprescindible como, ejem, ahora que no me oye, para mí el propio autor.

¡Buen día a todos!

21 julio
Categoría: Perdiendo el tiempo
Escrito por: iru

Cómics para los que no leen cómics

Cuando regalo cómics a personas que no leen cómics intento elegirlos con algo de tino para que no me lo tiren a la cara nada más abrir el paquete. No sé vosotros, pero yo tengo cantidad de amigos y conocidos que no leen cómics o no leen en absoluto porque creen que es “perder la vida”. Ahí es nada. Sin embargo, igual que ellos gustan de obsequiarme con vajillas, toallas y demás chorradas, a mí me gusta regalar tebeos. Un poco por venganza al recordar la última ensaladera; otro poco por compartir la afición; otro por aquello de que la esperanza nunca se pierde; y un mucho porque es lo que me gustaría recibir a mí, en lugar de la dichosa ensaladera que ya ni sé cuántas tengo. Lo cierto es que para regalar un cómic a un no-lector no podemos coger el primero que veamos o el que más nos guste a nosotros. Para que el obsequiado no ponga cara de “pero esto qué mierda es” o “a la basura va”, el cómic objeto de regalo debe cumplir una serie de requisitos:

La temática tiene que guardar una mínima relación con la edad e intereses del obsequiado. Por mucha gracia que me haga “Todo lo guarra que ella puede ser” (Roberta Gregory) regalárselo a mi madre puede ser una idea poco afortunada y posible causa de desheredación. Ojo, que hay madres y madres. A otras les hará una risa tremenda.

Es mejor que el cómic sea autoconclusivo. Es decir, una historia que empiece y termine en el mismo tomo. No creáis que regalando el primer tomo de Malas Ventas a un escritor en ciernes o el del Señor Jean a un treitantañero con incipiente calvicie, vais a conseguir que compren los siguientes. Más bien lo contrario o con mucha, pero mucha, suerte os gorronearán vuestros tebeos hasta que pierdan completamente el interés.

Fundamental es que el cómic tenga buena pinta. Los lectores de tebeos sabemos que el envoltorio no hace un cómic bueno o malo, más bien lo hace caro o barato. Pero un regalo es un regalo. Y es bien distinto regalar diez grapas chuchurrias que un flamante tomo. Eso lo saben bien los de Astiberri o Sins entido cuyas ediciones son muy regalables y sus precios… pues menos.

Si hablamos de aspecto apetecible, también cuenta el dibujo. Por más que nos guste From Hell, es probable que un no-lector nos mire espeluznado ante semejante regalo aunque le juremos y perjuremos que va de Jack el Destripador y que hasta hicieron una peli en la que salía Johnny Depp. Así que es aconsejable despedirnos del dibujo difícil de ver aunque nos encante Hicksville, la Colino o Thomas Ott.

Por último, la historia. A todos nos gustaría regalar Watchmen o V de Vendetta pero, aunque nos emocione que V le lleve una caja de bombones a la Justicia, que las ideas sean a prueba de balas y blabla, no es un buen regalo para un no-lector. De verdad. El rollo histórico, lo social y el humor siempre enganchan a más al público generalista que los cómics rarunos e inquietantes, las interminables sagas superheroicas o el eslaisoflaif de Jean Pierre comiendo un cruasán en una terraza de Montmartre mirando entretenido las avutardas mientras la que podía ser la mujer de su vida -pero que no lo será porque el destino es caprichoso- coge un taxi y fin.

Aquí van unos cómics que he regalado y no me los han tirado a la cabeza (a diso gracias, porque algunos son unos tochazos tremendos)

1- Maus, de Art Spiegelman.

2 -Persépolis, de Marjane Satrapi.

3 -Píldoras azules, de Frederik Peeters.

4 -Paracuellos, de Carlos Giménez.

5- Palestina, de Joe Sacco.

6- Palomar, de Beto Hernández.

7- La tetería del oso malayo, de David Rubín.

8- Es un pájaro…, de Steven T. Seagle y Teddy Kristiansen.

9 -Arrugas, de Paco Roca.

10 – Ocurrió cerca de tu casa: Sabe Dios, de Carlos Areces.

11 – La mansión de los Pampín, de Miguelanxo Prado.

¿Se os ocurre alguno a vosotros para ampliar la lista? ¿Qué tebeos regaláis a los no-lectores? ¿Os regalan vajilla o sólo yo tengo esa desgracia malditasea?

¡Buen día a todos!

11 julio
Escrito por: iru

Shazam! La tediosa sociedad del aburrimiento

Que me perdonen los fans de Jeff Smith, entre los que me incluyo, pero después de dos lecturas no he encontrado ningún entretenimiento en las páginas de Shazam!: La monstruosa sociedad del mal. No conocía previamente al Capitán Marvel, ni al huérfano Billy Batson, ni a la marisabidilla Mary, ni a Sivana… Y por mí podía haber seguido igual. La historia, ¡qué historia!, avanza a trancas y barrancas, presentando distintos personajes y narrando el origen del Capitán Marvel, el ingenuo superhéroe en quien se convierte Billy Batson al decir “Shazam!”. “Shazam!” mediante, nos encontramos con el repelente chavalín o con un tipo alto como un pino y tonto como un pepino. Medio cómic deseando que lo diga, otro medio deseando que no lo diga… para finalmente no saber qué es peor. Junto al huérfano Batson/Capitán Marvel aparecerán su recién descubierta (y estrangulable) hermana a quien encuentra, adora, se lleva a casa y le contagia los poderes en cuestión de minutos; un mendigo-tigre-gato que mola bastante; un pretendido villano de chiste con absurdas intenciones; y una serpiente mala malísima que es la que ha orquestado el plan para no sé muy bien el qué.

De todo el tebeo me quedo con el bonito dibujo (qué logradas están las caras de pampurria de Billy), con el mendigo-tigre-gato y con pocas ganas de leer más acerca del paspán del Capitán Marvel. Y es que… como para no apodarlo Capitán Pandemolde… venga hombre…

¡Buen día a todos!

2 julio
Categoría: Perdiendo el tiempo
Escrito por: iru

La vache qui regarde passer le train

Cerca de mi trabajo hay una academia de dibujo en cuyo escaparate, lleno de cuadros clasicotes, hay un cartel que reza: “Lo más caro en la vida es estar perdiendo el tiempo y no darse cuenta”. Cara, lo que se dice cara, es la dichosa academia, que no veáis cuánto vale cada clase. Lo de perder el tiempo sin darse cuenta más que caro es una jodienda, porque el tiempo perdido de propósito, a sabiendas y conscientemente se disfruta cantidad.

Y así he estado, de vacaciones y después, como las vacas que ven pasar el tren, perdiendo el tiempo. Ah, y también hablando de zombis, leyendo libros de zombis, viendo películas de zombis, escribiendo guiones de zombis… Perdiendo el tiempo y pasando mucho pero que mucho miedo por las noches…

¡Buen día a todos!

como vacas viendo pasar el tren

26 mayo
Categoría: Se me va...
Escrito por: iru

Maldita ciudad preExpo

En esta maldita ciudad preExpo lleva lloviendo tres semanas seguidas, buen o mal augurio de lo que va a ser esa gran Fiesta del Agua; los autobuses van hasta las trancas sorteando calles cortadas y obras sorpresivas; y los viejos, ¡¡los viejos!!, esgrimen los paraguas como sables y arramblan, cual tanquetas, con todo lo que se les pone por delante. Si hay algo peor que los viejos en el autobús, son los viejos con paraguas en el autobús.

¡Buen día a todos!

14 mayo
Categoría: Se me va...
Escrito por: iru

Ocio del bueno

Hace unos días me abordaron unos niños por la calle para hacerme una encuesta.

-Señora…- empezaron.

Argh. ¿Señora? ¿Cómo que señora? ¿Acaso los niños de ahora no saben distinguir unos vaqueros y una chupa molona de un traje de chaqueta o qué? Qué menos que “señorita”, digo yo. Hasta un “tía” me hubiese valido, o un “mujerzuela” dicho, eso sí, con educación. Así de bajo está mi listón de interacción personal.

-Señora…-repitieron por si no me había dado por aludida. Argh. -¿puede contestarnos usted -argh- unas preguntas? Es una encuesta para un trabajo de clase.

Señora, usted… ¿y por qué no abuela? Cuántos dineros gastados en potingues a todas luces inservibles… Pero… ¡un momento!… una encuesta…una encuesta escolar además… Las encuestas escolares son mi especialidad. Si existiera un curro de responder encuestas escolares, yo sería una profesional demandadísima (digo de trabajo, no de pleitos). La diva de las encuestas escolares. No me ocurre igual con las encuestas de la televisión local que inciden en cuestiones políticas controvertidas del ayuntamiento, como la frecuencia de los autobuses, la recogida de basuras y, últimamente, Expo, más Expo y sólo Expo. En las encuestas escolares suelen preguntar por el ocio. Y leer cómics, aparte de ser ocio, se considera muy juvenil -por no decir infantil según algunos- ya sean tebeos de Bruguera, de la Satrapi o de supertíos en pijama. En definitiva, que era mi oportunidad de quitarme los años que aquellos mocosos me habían echado encima. Se iban a enterar. Iba a bordar la encuesta. Iba a ser la encuestada más juvenil y molona de todo el muestreo. Se arrepentirían de haberme llamado “señora” y de haberme tratado de usted y de no saber distinguir una chupa de cuero de un traje sastre. Qué coño, se iban a cagar.

-Claro, claro, encantadores niños. ¿Sobre qué es la encuesta?
-Sobre los medios de transporte. Bffff
-¿Tiene usted coche?
-No.
-¿No?
-No.
-¿Y moto?
-No.
-¿Bicicleta tampoco?
-No.
-¿Qué medio de transporte es el que usa usted más frecuentemente?
-Eh… el autobús. Y-y-y-y así voy leyendo CÓMICS. La catwoman, el batman y… y eso.

En fin, que las encuestas escolares ya no son lo que eran…

¡Buen día a todos!

11 mayo
Escrito por: iru

Gl gl gl gl gl ¡Gulacy!

Apoltronada en el sofá estaba disfrutando de uno de esos telefilmes de domingo por la tarde a los que me engancho irremisiblemente. Me gustan sobre todo los de bichos: los de “me interno con mis amigotes en la selva en busca de un legendario tesoro y -también es mala suerte- lo que encontramos es una serpiente del tamaño de un trolebús “, o “unas hormigas carnívoras con pretensiones políticas (¿¿??) se meriendan una isla entera tratando de hacer valer sus derechos”, o “un cocodrilo gigante siembra el terror en los pantanos donde los jóvenes van a magrearse”. La de hoy trataba de dragones de Komodo mutados genéticamente, pero como era de muy bajo presupuesto -casi negativo- sólo salía uno, gigante eso sí, que se había comido a todos los demás. Esto lo contaban de palabra, para explicar la carencia de bichejos. Añadían la circunstancia de que sólo con un escupitajo el animalico ya te podía matar por lo que no era necesario enfocarlo demasiado cerca. Así se ahorraban las luchas intestinas entre lagartos  y unas perricas de efectos especiales.

Haciendo un esfuerzo notable por desengancharme de semejante peliculón, me he levantado y ¡zas!, ¡¡momento Fa!! Sin venir a cuento y con el desparpajo que da haber trabajado en en el porno, la rubia de bote se saca las tetas -tan grandes como su cabeza- empecinada en darse un baño en el lago donde han ido a hacer unas pruebas y donde, cómo no, acecha el monstruo.
Aquello prometía. Qué esfuerzo he tenido que hacer para despegarme de la pantalla, amables lectores. Se han impuesto las ganas de seguir leyendo la entretenidísima Catwoman de Ed Brubaker dibujada por…. ¡virgensanta ¿¿quién es éste??? Paul Gl gl gl gl gl Gulacy. ¿Dónde ha quedado el dibujo estiloso y llamativo de Darwyn Cooke, de Pulido, de Cameron Stewart, de…? Qué mirar distraído, qué peinado del año de maricastaña, qué nalgamen, qué pómulos, qué tramas…

Ay mamá, que para esto casi mejor me quedo viendo el telefilme del lagarto… (por cierto, ¿alguien sabe cómo ha terminado la cosa?)

¡Buen día a todos!

4 mayo
Categoría: De salones
Escrito por: iru

Marchando una de olivas negras

Kalitos y MoebiusMi abuela decía que comer olivas negras por la noche traía sueños. Lo que nunca me contó era que si comías un número par de olivas, los sueños eran buenos y si no, pues no. La de pesadillas que me hubiera ahorrado. Ahora entiendo por qué me encuentro soñando cosas como mi boda con Charles Burns, o el cocodrilo de dos patas que se comió a mi vecina de arriba, o aquella invasión alienígena y, hace unas semanas, con Kalitos diciéndole a Moebius que era un manta durante el Salón de Cómic de Barcelona mientras levantaba el dedo como sólo él sabe hacerlo. Ahí es nada. Un manta. Moebius. Y luego el señor Santamaría cuandoserámía nos echaba del Salón a nosotros y a nuestro cubo de birras. Afortunadamente todo quedó en un sueño producido por la ingesta masiva e impar de olivas negras y la realidad fue bien distinta: ahí tenéis a Kalitos posando ¡y hasta tocando! a Moebius.

Aunque no se cumplieron mis negruzcos presagios, pasé el Salón de Cómic febril, empastillada, con la nariz como un tomate, mocos a tutiplén, la voz tomada (no al estilo Bonnie Tyler, sino más bien como Arévalo imitando a un gangoso) y, sobre todo, SIN BEBER UNA MIERDA. Como siempre, lo mejor ha sido conocer nuevos amigos y ver a los de siempre, que nos aguantan año tras año, como Mar, mi Mar, nuestra Mar, la Mar de España y el resto de entrecomiqueros; Carlos y Encarna, a quien debo un dibujo en su flamante libreta nueva, ¡con los ánimos que me das siempre y qué rancia soy! mil perdones, Encarna; Carol, que no sólo ha encandilado a XCar, sino que a mí también me tiene en el bote; Jordi, el tipo que año tras año, aparte de comprar absolutamente todas las novedades, se quita la camiseta para nosotros mí y que cada vez viene más buenorro; Latro tan contento como siempre; Mortadelón repartiendo chapas a diestro y siniestro; Fresús y esa barbaca con la que intentaba impresionar a la morenica de las rastas (y nada), Luzzo que desde que sale en la tele me trae loca, la amiga Rain, el muchacho tan majo que dibuja algo de un mosquito pero no sé como se llama y el resto de los Hojaldre de Pez; Javi Metal y su historia de los chinos con palos en la que cada vez hay más chinos; Fram, el sufrido bibliotecario; Oriol, el Titi, Gambarte, Bellvi, Grassa, Graziella, los Cretinos, el amigo Berni, Forondín, Queco, EmeA y su flamante camiseta de Malavida que tantas alegrías le da, Jorge Bonet, Chacaaaaaal (mano en garra amenazante), el bueno de Yogur, Va-la-in-gaur (¡toma!) y su impresionante sonrisa, Conner Kent con quien me faltó más charrada, un mozo que se llama Kalígula (creo) -pero escrito raro- que parecía muy majo, Franchu, algunos cuyos nombres se me escaparon…

Y sí, este año también hubo tocamientos…

¡Buen día a todos!

8 abril
Categoría: Se me va...
Escrito por: iru

What if…

Mi alergia a lo definitivo me asaltó el otro día de manera fulgurante. Dos compañeras de carrera con sendos bombos y bastante avejentadas, un exnovio que detestaba los libros pero que ostentaba un bien merecido mote equino  y un caduco libro de oposiciones a instituciones penitenciarias se confabularon para aparecer todos al mismo tiempo. Me encontré sin darme cuenta imaginando una serie de what ifs espeluznantes de lo que podía haber sido y afortunadamente no es.  Y es que lo de estar preñadérrima, cacheando presas en la macrocárcel de Zuera, arrejuntada con un garrulo y con menos libros en casa que en Fahrenheit 451 no mola nada y parece definitivo de la hostia. Unas visiones más terroríficas si cabe que cuando soñé que me casaba con Charles Burns y mi padre lo aprobaba. Eso más que un what if, fue un elseworld.

¡Buen día a todos!

26 marzo
Escrito por: iru

Encima y debajo

Arriba y abajo. Izquierda y derecha. Encima y debajo. Así andaba hace unos días, de madrugada y bastante ebria, en un interminable ir y venir del (otrora proceloso) váter al sofá, del sofá a la cama y, dando tumbos, de nuevo al váter. Todo esto con un cómic en las manos que, a mi nublado entender, me iba que ni pintado: “Encima y debajo. Dos historias de la frontera americana”. Qué mejor forma de pasar la borrachera que leyendo historietas de vaqueros, con mucho bang bang, villanos con bigotico y fornidas taberneras sacándose las tetas. Que me creía yo eso, já. Ni un triste vaquero, ni una tabernera escurrida. ¿Por qué no cogería Catwoman, que también tiene mucho bang bang, en lugar de estas perturbadoras historias sobre fanáticos colonos desesperados y deprimentes mineros escuálidos. Una lectura cojonuda para tener pesadillas etílicas sobre niños muertos y fantasmas vengativos. Con el miedo que da soñar con niños muertos. Y con payasos. Y con muñecas de porcelana. Y con gente sin dientes.

En fin, que no recuerdo mucho más aparte de los niños muertos.

Todo, como siempre, culpa del paté, que es muy indigesto.

Quién sí parece recordar mejor el cómic es el tío Berni, en su reseña entrecomiquera.
¡Buen día a todos!

18 marzo
Categoría: Se me va...
Escrito por: iru

Buscando a Curro…

He pasado los últimos meses atrapada entre montañas de papeles, documentación en más idiomas de los que me gustaría, muchos cafés y demasiados donus. He soñado con las paradisíacas playas de Antigua y Barbuda, las glamourosas Bahamas o la pacífica Tobago; he descubierto, al ritmo de irónicos calypsos trinitenses, los tesoros submarinos de Belice, los versos del nobel santaluciano Dereck Walcott, el colorido carnaval de San Cristóbal, la salvaje naturaleza de Dominica y las leyendas de los bosque guyaneses. Todo esto, claro está, sin moverme de mi silla, con los dientes largos y las nalgas en cuarto creciente.

¡Buen día a todos!

26 febrero
Escrito por: iru

Sudor fatal II

Ayer dejamos a la diseñadora modernilla y musa pop al borde de la histeria, sudando como un pollo y a punto de entrar a una reunión que podría cambiar el rumbo de su vida (o más bien no, pero de la otra forma suena más importante y decisivo).

En fin, que seguiremos intentándolo. Y haced caso a las etiquetas de los botes, que salvo las de los champús que no valen para una mierda, no las ponen por poner.

¡Buen día a todos!

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