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octubre, 2006

La inaguantable Hulka

Superhéroes para dummiesEn este periplo hacia la sabiduría superheroica, los gurús barbudos me recomendaron un cómic que me TENÃ?A que gustar. Es el sambenito que llevo colgado desde que estudiaba derecho. La gente piensa que  las series de televisión sobre abogados, las película de juicios o los bestseller legalistas, te tienen que gustar porque son "de lo tuyo". Ahora será que lo mío es poner pleitos a dios como la translúcida de la McBeal, dilucidar si unos marines obedecían órdenes de un superior chiflado o los chiflados eran ellos, o que me interese el devenir de una jurado acosada hasta el aburrimiento. ¡Que acaben por ella, por favor! Lo cierto es que entre mis aburridos compañeros de clase, adoradores de Ally McBeal, había tortas por participar en las clases de Filosofía del Derecho esgrimiendo argumentos que eran la risión.

Hulka, mujer verde soltera...Volviendo al tema, el cómic que me TENÃ?A que gustar era Hulka, mujer verde soltera… Contra todo pronóstico, me ha encantado esta Hulka, apocada abogada a ratos e inaguantable superheroína casi siempre. A Hulka sólo la conocía de oídas, por ser la prima de Bruce Banner. Por lo visto, estando su prima al borde de la muerte, Banner, el Bruce Willis de la medicina, le hizo una transfusión de su propia sangre, zis zas, sin tener en cuenta que su sangre no era precisamente normal. Yo si me veo en una igual, ¡que no me pongan sangre de mi primo! Por si acaso. Que hay primos y primos. Hulka, sin embargo, gana con el cambio. La insignificante Jen Walters se convierte en una curvilínea mujerona verde que te quiero verde, mediática, resuelta, juerguista, consentida, algo superficial e inconstante.

Nos encontramos con una Hulka glamourosa, que tiene más que olvidado su pasado como Jen Walters. Debido a sus excesos nocturnos y a su inmadurez, es decir, por tonta, pierde al mismo tiempo su trabajo y su hogar en la Mansión de los Vengadores. Pero su sitio está en otro despacho de abogados especializado en Derecho Sobrehumano. El problema es que su jefe quiere como empleada a la humana Jen Walters, a Hulka no le gusta Jen y Jen tampoco se gusta sin su verdor.

Hulka ¿Fiona?El guión es entretenido y original. El dibujo humorístico semi-cartoon de Bobillo confiere mucha expresividad a los personajes, su spiderseñal es la leche, pero, ¡ay!, Hulka parece un calco de la princesa Fiona. Que tampoco es malo, recordemos lo buena gente que era la ogresa. Pero de la ciénaga al glamour, hay un trecho… El dibujo de Pelletier en comparación, resulta menos expresivo, nada gracioso, más superheroico, acorde a la historia que cuenta y su Hulka es un bellezón.

En resumidas cuentas, ¡quiero más! (y si puede ser, pronto)

¡Buen día a todos! 

Entintado ¿definitivo?

Aprovechando que se acerca el día de los muertos, me ha tocado un fin de semana aterrador delante del papel caballo y las plumillas. Uuuuuuh… entintado…

El lápiz de las tres páginas para el próximo Malavida, mal que bien, ya estaba hecho, pero ay, la tinta es la cruz de la dibujanta aficionada y poco habilidosa. Y es que la tinta es de un definitivo que asusta. Cuantas veces la he cagado estrepitosamente, he pulsado mentalmente control-z para deshacer y ¡no se ha deshecho una mierda! La tinta, como os digo, es definitiva y todo lo definitivo o semidefinitivo me da pampurrias, a saber: compromisos, bodas, cortarse el pelo, morirse, tirar cosas, y cómo no, entintar.

Tinta chinaPor si el tema entintado no fuera suficientemente terrorífico por sí mismo, la etiqueta del bote de tinta china que uso, tiene un pedazo de araña con chistera de lo más siniestra. Es decir, una araña convenientemente pertrechada para el funeral que va a resultar entintar cada página.

Estos de Windsor and Newton sí que saben dar mal rollo. Qué poco ponen un simpático pingüino, o un avestruz molón. Ya estoy viendo a los de marketing: "Como entintar es tan disgusting, ponemos en el bote un arañón así como superfúnebre y superdemalrollo, a ver si los monigoteros cambian de aficiones y se apuntan al gimnasio, osea".

Delia Ojos AzulesY es que esta semana me he sensibilizado mucho con el tema de los colores. He tenido la suerte de asistir a un curso de teoría del diseño, composición, color y tipografía. Aunque siempre hay algún elemento que no percibe nada aunque le echen agua hirviendo, las sensaciones que nos producen los colores son más o menos comunes. De ahí casi todos los superhéroes vayan de azul y rojo, que el cobarde bastardo de Frank Miller sea amarillo, y que la misteriosa Delia Ojos Azules tenga ¿todo? azul.

En definitiva, que no nos deprima una araña vestida de enterrador en el bote de tinta. Que los de marketing son unos cabrones y seguro que van de rosa. 

Juncos, cardos y Julie Doucet

PortadaJulie Doucet es una autora canadiense de cómic underground. Empezó autopublicándose sus tebeos que después pasaron a ser publicados por una editorial de cómic independiente.En 1991 ganó un premio Harvey. El cuento de la lechera -con final feliz- para cualquier dibujante de tebeos. Lleva publicados cuatro libros de los cuales únicamente he leído dos: Diario de Nueva York y El caso Madame Paul.

Tiene un estilo monigotero simpático, una narración irregular y sus historias son blandas y fofas. 

El caso Madame Paul, graciasadios, resulta más divertido que Diario de Nueva York. Julie Doucet es más protagonista de esta historia que de su propio Diario, que gira en torno al capullo de su noviete. En este cómic lleva, o hace por llevar, el peso de la acción. Que ya es. Con amigos asi...El elenco de secundarios, conforme transcurre la historia, eclipsa a la propia protagonista. Y es que, entre su novio (que no es el cabrón del Diario, sino otro, que tira más a gilipollas), siempre de picos pardos; su amiga Sophie, que seguramente ya no lo será, a tenor de cómo la dibuja (es la gafotas de la derecha); Madame Paul, la casera más molona y sus vengativos familiares; la tibia Julie no encuentra su sitio. Y si lo encuentra es fuera del tebeo.

El argumento, entre el costumbrismo urbano y la intriga, no tiene ni pies ni cabeza. Durante cuarenta episodios de una página, Julie Doucet intenta urdir una trama de ¿misterio? en la que se ve obligada a ejercer de detective.

Entretenido de leer, sin pretensiones, formato ideal baño, cuadrado, chiquitico, 40 páginas y 7 euros del ala. Allá cada cual.

Los Tipejos han hablado, y se han quedado bien anchos, de Los Juncos, el cómic autobiográfico de Sandra Uve; la Satrapi también le da al género; Julie Doucet, otra que tal; y yo, para no ser menos, esperando que muera mi cardo para contarlo.

¡Buen día a todos! 

¡Por los pelos!

Llovía a cántaros, el autobús no tenía trazas de pasar y yo me encontraba, sin paraguas, sitiada bajo la marquesina de la parada, junto a unas abuelas con bolsas de plástico en la cabeza. No eran buenos augurios para una tarde de peluquería. Pero heme aquí, joven, arrojada y con nada en la sesera. En lugar de aplicar el sentido común y largarme a casa, preferí chapotear por media ciudad hasta llegar a la puñetera peluquería, y una vez allí… ¿os acordáis de Los Increíbles? No, no, durante la tormenta no me cayó ningún rayo mutador, ni pisé charcos radioactivos que hayan conferido poderes a mi lustroso pelazo. Más bien…

Fue a por lana y...

Igualica. ¡Buen día a todos!

Malavida 14, al límite

Al límite estoy yo para entregar las tres páginas que he perjurado hacer para este número la revista Malavida. Ya sé que no suena precisamente a trabajo ingente, pero una tiene sus muchas carencias. En esta ocasión, el demonio prejubilado Don Chechu emprende un singular viaje hacia el departamento de Atención al Cliente de la red municipal de autobuses, con la intención de reclamar el dinero de un billete caducado. La única razón que se me ocurre para que en semejante historieta costumbrista aparezcan dinosaurios, abismos de lava hirviente y huskys siberianos es que mi yo-guionista es de un cabrón tremendo. Con lo interesante que es el eslaisoflaif, con sus cardos, sus compresas y baturros, donde las limitaciones del dibujante son menos evidentes. "Recuerdo que de pequeño tenía un perrito llamado Lolo". Ostias, si no sé dibujar perros… "Recuerdo que de pequeño tenía un pez llamado Colorines". Perro, pez, la memoria es tan frágil…

El tema principal de este número 14 de Malavida son las Joyas Literarias Juveniles. Mirad la portada que se ha marcado el ilustre Kalitos.

¡Qué bárbaro, el tío! Y también un poco cerdo… Bah, hablo desde la envidia…

¡Buen día a todos! 

Siempre podemos ser amigos, ¡y una mierda!

"Pero… podemos ser amigos" es lo que decimos cuando alguien que no nos gusta comete el terrible error de declararse. Eso y lo de "quedar como amigos" cuando dejamos a alguien o nos dejan, sirven para suavizar situaciones incómodas. Pero no hay que engañarse. Ni él ni ella quieren ser amigos. Seguirán queriendo mojar como amigos, follar con otro sin remordimientos o no volver a vernos en la vida. Cualquier cosa menos ser amigos.

La diplomacia de los bienqueda se junta siempre con el nulo entendimiento de los rechazados.

- Creo que le gusto a Fulana- te cuenta un amigo- Ayer por la noche no paró de mirarme y de tocarse el pelo. ¿Tú que opinas?
- Euuuh… – respondes inteligentemente. Un buen amigo nunca dirá que la pelleja estaba mirando al tipo de al lado y que se toca el pelito  porque es un rato pija. Menudo panorama.
- Yo creo que sí, porque ayer me miró mucho- insiste con los ojos tan brillantes que parece salido de un manga shojo.
- Pues no sé -dices, cuando en realidad lo sabes perfectamente- Pero vamos, que a mí no me hagas caso, que nunca me entero de nada- añades, en parte porque es verdad y en parte porque eres un gran amigo y no quieres herir sus sentimientos contándole que la fulana estuvo haciendo señas a sus espaldas para que la rescatasen.
- Le voy a decir que me gusta – decide tu amigo en un impulso desconocido en él. ¡Horror!
- ¿Tú se lo dirías? -duda. ¡Rápido, sé el mejor amigo y sálvale de la ignominia!
- Yo no – atajas a ver si le convences – Pero porque yo soy más bien cortao para estas cosas…

Viñeta de Siempre podemos ser amigos¿A quién vas a convencer así? Y luego, el consabido drama: el amigo o la amiga que abren su corazón, el otro o la otra que sólo quieren "ser amigos", aquéllos que se conforman pero les persiguen psicóticamente "como amigos", y los otros que no ven la forma de escabullirse, hasta que al final ni amigos ni hostias. Entre mujeres es mucho peor, porque no sólo no evitamos estas situaciones, sino que además las propiciamos: Tía, yo creo que le gustas. ¿Yo? Qué va. Que sí que sí. Chica, no sé. Yo lo veo clarísimo, si fuera tú, me lanzaba… Lo difícil es saber si es por maldad o por empatía.

Mawil, habla de esto en su estupendo cómic "Siempre podemos ser amigos". Cuatro divertidas anécdotas con un poso de amargura en las que el autor recuerda junto a sus amigotes, y con unas cervezas de más, lo pringao que ha sido con las mujeres. Bueno, Mawil y todos alguna vez.

Defecalificación:

Siempre podemos ser amigos – Mawil (Colección Chispa – Bang Ediciones). 64 páginas b/n. PVP 11 €

JLA Año TontUNO

Superhéroes para dummiesDurante mi primera semana de iniciación superheroica y tras leer los Ultimates de los Vengadores y El Dichoso Clavo, me sentí con fuerzas para afrontar nuevas lecturas. Mientras rebuscábamos en tiendas de tebeos, uno de los Gurús Barbudos (de quienes ya he hablado) apareció con un tomo bastante grueso y exclamó: "-¡Si yo tuviera 20 euros me compraría ESTO!"

"Esto" era un cómic titulado JLA Año Uno. Todos meneamos la cabeza apenados por su ascética vida de estudiante borracho, mientras el Gurú dejaba el cómic en su sitio.

¡¡Un momento!! ¿Un tomo de superhéroes? ¿Un tocho gordísimo para lanzarme de lleno a la sabiduría superheroica? ¡Yo SÃ? tenía esos veinte euros!

-Pero Iru, que es la JLA…

-Ya bueno, y qué…

-Los del Clavo, hija, los del Clavo…

Aing aing. El grupúsculo de El Clavo. ¿Y si me ocurría lo mismo que con el Dichoso Clavo que no entendí ni jota hasta las cinco últimas páginas? ¡Que 320 páginas de incomprensión, son muchas páginas!

Me debatía entre el tomo de la JLA o unos tebeos de grapa, con un dibujo blandengue e infantiloide, llamados Runaways. Son una pandilla de críos, hijos de… eeeh… determinadas personas, que descubren… eeeeh, secretillos familiares, y encima poseen… eeeeh… habilidades curiosas. Como véis, en este extraño mundo superheroico ya no distingo un spoiler de un resumen.

Como la historia de los Runaways pintaba regulera, acabé comprando el toma tomazo de la JLA Año Uno. Después de leerlo ya tengo filias, fobias y soy una enganchada más. Cuidado con los destripes.

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Malavida en Marruecos

Malavida en MarruecosNo contentos con molestar a los chinos, ahora les toca el turno a los marroquíes. Mirad lo que ha enviado otra amiga, que no ha encontrado nada más a mano para leer durante sus vacaciones en Marruecos. El plan maestro era arrimarse a algún buen mozo con la excusa de la foto y la revista, pero los días fueron pasando y…

A ver malavideros, algo estaremos haciendo mal cuando son nuestros colegas los que no paran de viajar, mientras nosotros nos quedamos aquí preparando el próximo número de la revista.

Así de dura es la vida del dibujante fanzinero, amigos lectores.

Muchas gracias a Ana por su aportación y ¡le deseamos más suerte en el terreno amatorio la próxima vez! 

¿A qué huelen los Duendes?

El sábado vi de nuevo a mi némesis dependentística en el supermercado. Sí, la Gwen Stacy de la sección de perfumería, la que se pinta las uñas en horas de trabajo y no atiende ni a su padre ya esté infartado en el suelo. Me dirigía a su sección a por compresas de tallaje y gramaje variado, muy absorbentes lalalá, cuando vi a un hombre maduro, encamisado, un pureta cualquiera, intentando interpelar a Gwen. Se ve que es nuevo en el barrio, porque a Gwen no se le llama, a Gwen se le invoca.

A qué huelen los duendes-Di-disculpe señorita…-dijo el hombre. 

-Caballero, ¡¿no ve que estoy ocupada?! Enseguida le atiendo… -refunfuñó Gwen con cara de fastidio infinito, mientras caminaba hacia el almacén agitando la brocha del colorete. Y nunca más se supo.

El hombre, del tipo de tímidos a quienes se les ponen granates las orejas, se quedó petrificado frente al estante de las compresas. Trataba de comprarar los envoltorios que tenía en la mano con los de la estantería.  Yo cogí mis cosas, las eché a la cesta y vi de reojo que Gwen Stacy se asomaba desde el almacén para comprobar si el cliente se había largado. Menuda tipeja está hecha.  

El hombre miraba y remiraba las compresas sudando la gota gorda. Mirar, comparar, mirar, comparar, mirar, comparar. Parecía un muñeco articulado. -¡La compresa que tenga este envoltorio que dé un paso al frente! Y lo peor, tener que volver a casa de vacío, con la mujer de un humor que cualquiera la aguanta. -¡Si es que no vales para nada, Antonio! ¡Ya lo decía mi madre! Así que hizo de tripas corazón y, rojo como un tomate, me preguntó:

-Señorita, si me hace usted el favor, es que mi mujer usa estas, euuuuh, euuuh, ESTO y me ha dicho que le compre, euh.. MÃ?S… Pero tienen que ser iguales y he cogido esto, que tiene dibujos, a ver si sirve.

-Pues la verdad es que no ha acertado en nada, oiga. Deje quieto el salvaslip para tanga negro, que su mujer espera que le lleve unas compresas normales con alas y otras en plan bragapañal para por la noche.

Ya se gana tranquila las lentejas Gwen Stacy. ¿Dónde estará el Duende Verde cuando se le necesita?

¡Buen lunes a todos! 

La invasión de las cucarachas

Baturra y oléHago un alto en las fiestas para desearos que paséis unos buenos días.
Como ya sabréis, en Zaragoza estamos en plenas fiestas locales.  Ayer tuvo lugar la tradicional ofrenda de flores. Este día, muchos maños se visten de baturros y llevan flores a la Virgen del Pilar. Como no podía ser de otra forma, cuando era pequeña yo también sufrí, en mis carnes morenas y olé, semejante tradición. Ahora la ofrenda de flores parece la pasarela Cibeles, pero antes, sólo había dos modelos de traje de baturra, a cada cual más negruzco: el de jotera y el de dama. El de dama era el caro, el elegante, el que queríamos llevar todas. Pero la parte andaluza de mi árbol familiar se hizo valer y ahí tenéis el resultado…