Estás visualizando resultados de
enero, 2007
Adiós amigo, adiós Chunky Rice
- 30 enero //
- Publicado en Cómics, Perdiendo el tiempo //
- Tags :
- 7 comentarios
Igual que se escapan las monedas por los bolsillos de la ropa vieja, acabamos perdiendo a algunas personas que una vez llamamos amigos. Amigos sin cuya compañía no podíamos concebir nuestra cotidianidad y junto a los que pretendíamos caminar siempre, siguiendo la misma senda. Pero siempre es mucho tiempo, la senda no es precisamente corta y en cada bifurcación, nos vamos separando más y más de aquellos que nos acompañaban. Los cafés, antaño eternos, se hacen cada vez más breves e incómodos, las conversaciones se vuelven insulsas y las llamadas se espacian hasta desaparecer. Sin dramas o con ellos. Una tarde, actualizando la agenda, encontramos anotados números de teléfono y fechas de cumpleaños de antiguos amigos, y nos preguntamos qué habrá sido de fulano o mengano, si seguirán teniendo esos números, si quedaría raro llamarlos ahora, y, por si acaso, volvemos a copiar sus números en la nueva agenda. Hasta que un año dejas de hacerlo.
Adiós Chunky Rice trata precisamente de eso, de amigos que deben separarse para encontrar su propio camino. Craig Thompson nos habla de una amistad sin tiranías, sin reproches, sin exigencias y también de relaciones imposibles e impuestas, que distan mucho de la amistad. Grandes amigos que abren la mano para que otros encuentre su destino, aunque sea lejos, en las Islas Pontinas, a sabiendas de que lo que creímos irrompible es casi siempre tan frágil como un castillo de arena.
-Pero no quiero dejarte atrás, quiero llevarte conmigo. ¡Escápate conmigo!
-No puedo. Este es mi sitio. Debes encontrar tu sitio.
A veces es inevitable ya no perder amigos sino dejarlos escapar, y tal vez encontrarlos en una de esas caprichosas bifurcaciones de la vida. “No existe el adiós, Chunky Rice”.

¡Buen día a todos!
Aragón, tierra de tebeos y ¡la crisis del cómic español!
- 25 enero //
- Publicado en Cajón Desastre //
- Tags :
- 9 comentarios
Del 8 al 28 de febrero se celebrarán en Zaragoza, las jornadas de “Aragón, tierra de tebeos”. Bajo este nombre se agrupan una serie de actividades, tales como exposiciones, talleres, mesas redondas, música cine y teatro, todas ellas relacionadas de una forma u otra con el cómic. Estas jornadas, organizadas por nuestro compañero Juan Royo, tendrán lugar en el Centro Cultural Joaquín Roncal de la CAI (Caja Inmaculada), de la calle San Braulio, 5-7, de Zaragoza.
La inauguración será el 8 de febrero (jueves) a las 19:30 horas.
Una frase del programa de estas jornadas ha provocado reacciones encontradas en el seno de la Asociación Malavida. Cuando muchos creíamos que el cómic español vivía un momento de expansión y que contaba cada vez con más lectores y publicaciones, resulta que no, que andamos sumidos en una crisis ominosa y perenne. ¿Tan axiomático es que el cómic español viva en una permanente crisis? ¿Qué se puede entender por crisis? ¿Falta de afición al género? ¿Escasez de ventas? ¿Que los autores no vivan de ello? ¿Hay crisis también en el sector de los cajeros de supermercado? ¿Pueden vivir ellos con lo que ganan? ¿Invocamos a Pedro?
Resumo el programa de “Aragón, Tierra de Tebeos”. El programa completo, aquí
EXPOSICIONES
- “El tebeo aragonés”.
- “Homeless Crew”
CICLO DE MESAS REDONDAS.
- Sábado 10 de febrero. 19.00 h. Situación actual de la industria del cómic en Aragón. Antonio Altarriba, Jesús Saíz y David Guirao.
Que el mundo del cómic español vive una permanente crisis es algo que hoy en día nadie discute. [...].
- Sábado 17 de febrero. 18.30 h. El cómic: ¿un reflejo de la sociedad actual? Carlos Ezquerra, Dani García Nieto y Marcos J Wander.
- Sábado 24 de febrero. 19.00 h. El cómic y el cine. Fernando de Felipe, Bernal y Javirroyo.
TALLERES DE CÓMIC
- Taller de cómic para niños. Sábado 10 de febrero 11.30 h (Dani García Nieto y Kalitos)
- Taller de cómic para niños. Sábado 17 de febrero 11.30 h. (Chefo y XCAR)
- Clase magistral con Enrique Sánchez Abulí. La literatura de los cómics: el oficio del guionista. Sábado 10 de febrero. 11.30 h
- Clase magistral con Carlos Ezquerra. La aventura de publicar en el mercado anglosajón. Sábado 17 de febrero. 11.30 h
- Taller de Ilustración por David Guirao. Sábado 24 de febrero. 11.30 h
ACTIVIDADES (Entrada libre hasta completar el aforo de la sala)
- CINE: JUEZ DREDD (Danny Cannon, 1995). Sábado 10 de febrero. 17.00 h
- TEATRO: Títeres de Supermaño, por teatro Arbolé. Sábado 17 de febrero. 20.30 h
- MÚSICA: Producciones Nisalda Sonora presenta: “Adus”. Sábado 24 de febrero. 17.00 h
- PUNTO DE LECTURA. (En colaboración con la Biblioteca Cubit)
- PUNTO DE RECOGIDA DE TEBEOS
¡Feliz crisis a todos!
Tienes que ser de los buenos, porque ya hay demasiados malos
- 24 enero //
- Publicado en Se me va... //
- Tags :
- 9 comentarios
Desde pequeños nos intentan inculcar el valor moral de la bondad. – Si no eres buena -decía mi abuela – vendrá el hombre del saco y se te llevará. El hombre del saco, del que sólo se sabe que tenía un saco, debía de ser el colmo de la maldad. Estaba claro que algo turbio había en lo de “ser bueno” cuando mi abuela recurría al chantaje y al miedo.
En el colegio descubres que ser bueno sólo tiene inconvenientes, y que el hombre del saco no existe, porque si existiese no daría abasto con tanto gamberro campando a sus anchas y saliéndose con la suya. En la adolescencia, en el caso de las mujeres, no vemos el atractivo en los bondadosos pardillos, y perdemos el culo por los cabrones con pintas. Durante todo este tiempo los buenos chicos y las buenas chicas sólo se han ganado capirotazos en la cabeza, chicles pegados en el pelo, algún mote degradante, y por supuesto, no comerse un rosco. La “jungla laboral” tampoco es el medio idóneo para ejercer la bondad. -O comes o se te comen- me avisaron una vez. Jeeesús.
Con semejante panorama, los panolis que nos creímos de críos aquello del hombre del saco y que somos de natural buena gente, sólo podemos soñar con la dulce maldad. Y es que, tanto en la ficción como en la vida real, los malos gozan de un carisma y un atractivo que ya les gustaría a los buenos. Y en el fondo, todos queremos jugar a ser el malo, aunque sea de mentiras.
Hace algunos años participé en un juego de rol, en el que casi hubo tortas por el papel estelar de villano. El organizador, temiendo por su integridad, acabó sorteando el dichoso papel y dejándonos al resto de jugadores la posibilidad de elegir bando. Se respiraba maldad en el ambiente. Aquello iba a ser peor que Newcastle. Ya que a mí no me había tocado el papelón de antagonista, decidí vender mi alma al mal a la primera de cambio. No podía desaprovechar mi perfecta caracterización de pérfida villana: una mezcla entre la lola se va a los puertos y los burdeles de paprika. Hoy en día me pondría una toga para hacer de mala, pero por aquel entonces, la imagen que yo tenía de una mujer mala, era más bien la de una mala mujer.
La premisa del juego consistía en que el mal se avecinaba (¡oh!) personificado en el suertudo jugador (¡maldito!), y para evitar dicho advenimiento (¿quién quería evitarlo?), teníamos que encontrar la daga de la verdad, es decir, un cuchillo romo, de los de untar, y un espejo de baño. Después debíamos soltar una parrafada ante el malo esgrimiendo las dos cosas. Ninguno prestamos mucha atención a la parrafada que iba a salvar el mundo. ¿Para qué?
Mientras esperaba a que el mal me tentara, encontré, sin demasiado esfuerzo, tanto el cuchillo como el espejo. Tenía en mis manos la oportunidad de alinearme en el bando del hombre del saco, en el de los morbosos atractivos, pero entonces me acordé de John Wayne diciéndole al predicador de mis amores: “Hijo, tienes que ser de los buenos, porque ya hay demasiados malos”. Y era verdad.
Así salvé al mundo. Una de las veces.
¡Buen día a todos!
Póngame otro de lo mismo, Señor Rubín
- 22 enero //
- Publicado en Cómics, Perdiendo el tiempo //
- Tags :
- 8 comentarios
Los parroquianos de La tetería del oso malayo me observaban expectantes, con una historia asomando por los ojos. -¿Nos compras o qué?- parecían preguntar desde la portada del tebeo. Qué buena pinta tenía aquel cómic. Hasta me pareció que el oso malayo, con su media sonrisa, me había guiñado un ojo. Cuando miré el precio pensé que el oso bonachón, no sólo debería guiñarme el ojo, sino hacerme un estriptís. Por lo menos. Bueno, en realidad pensé: ¡virgensanta qué pobre soy! ¡ya están los de Astiberri hundiéndome la moral! No estaba la cosa para tales dispendios y, muy a mi pesar, devolví el tomo a su sitio, deseando que terminase pronto el infierno navideño para dejar de invertir panoja en hacer felicérrimos a otros con objetos que me importan una mierda.

Sin embargo, no iba a librarme tan fácilmente del oso y su panda. El azar y alguien que me quiere bien, hicieron que “La Tetería del Oso Malayo”, de David Rubín llegase a casa en forma de regalo navideño. La tradición obliga a repartir los regalos, alabar el gusto del comprador, agradecer el detalle y conversar largo rato, mirando de reojo el regalo, bien por birria, bien por acierto. Yo me salté la parte de alabanzas, agradecimientos y ulterior conversación y me leí el cómic en el acto, casi sin respirar. Después de aquella primera lectura, me he cuidado mucho de volver a acercarme a la tetería hasta hoy, porque Sigfrido, Daumier Correvuela, Adam Kent y el resto de parroquianos tienen la virtud de conmoverme y hacerme verter, ya no una lágrima, sino mares.
David Rubín esculpe sus historias a hachazos con un trazo furioso y visceral y las cuenta a base de diálogos certeros y desgarradores silencios. No utiliza recursos fáciles para provocar el llanto o la risa y pone todas las cartas sobre la mesa huyendo de la falsa moralina y la subjetividad. No hay ni ganadores ni perdedores en las batallas cotidianas, porque cuando algo termina, todas las partes pierden un poco. La tetería es un cómic sobre oportunidades. Oportunidades que todos tenemos para empezar de nuevo, para arrepentirnos, para superar lo perdido, para seguir adelante, y para aprender a dejar atrás la porcelana rota. Porque la porcelana, como bien dice Rubín, tarde o temprano, termina por romperse. Y además, sólo es porcelana.
Maldito, David Rubín, que se arranca los cómics de las entrañas y los pone sobre el papel.
Defecalificación: ![]()
Compadre cómpreme un coco
- 17 enero //
- Publicado en Se me va... //
- Tags :
- 7 comentarios
Se me había metido en esta cabezota de pedernal que tengo, el tema de comprar un dominio. Visto que enblanco punto algonormal no podía ser, las opciones se reducían a dominios de un sinfín de países de los cuales no soy nacional, o a otros más comunes como el .info, el .tv, el .fm y el .cc. Más comunes, digo, si eres Iñaki Gabilondo o Jordi Estadella, porque lo mío no es precisamente informar, ni hablar en la radio, ni salir por la tele con el desparpajo de algunos integrantes de Malavida por aquí y por allá.
El .cc, parecía fácil de recordar, con reminiscencias a simpáticos sonidos de la infancia como caca, coco, cuco, cucu y al menos simpático compadre, cómpreme un coco, que junto con los tristes tigres hicieron de mi preescolar una odisea.
Me hubiese gustado deciros, a los aficionados a los cómics, que .cc es el dominio del Condado de Coconino (Arizona), un lugar lleno de cactus, cárceles de una celda, gatos enamorados y ratones con una afición tan desmedida por el ladrillo que lo mismo podían ser españoles.
A los lectores no aficionados a los tebeos, les contaría que el dominio .cc pertenece a una islas paradisíacas perdidas en el Índico llamadas Islas Cocos. Que para llegar allí desde España hay que desembolsar de 2000 a 7000 euros, viajar a Singapur, luego a Perth (Australia) y finalmente a Cocos en un avión bananero, con un cuerpo que no veas después de tanto trajín. Les podría explicar que no hay ni 700 habitantes en las islas y que a pesar de ser un popurrí de malayos y papúes, se habla en inglés. Que hace muchos años, llegó a las islas un tipo inglés y, con dos cojones, decidió que eran suyas.
Que fueron escenario de una de las primeras batallas navales de la Primera Guerra Mundial, la Batalla de Cocos, en la que, sin embargo, tiraban con bala. Les podría avisar, no vaya a estar haciendo las maletas algún lector impetuoso, de que recomiendan llevar poca ropa y comida que a uno le guste, dada la escasa variedad culinaria: cocos, cocos, peces y cocos. Que se puede pasear por los atolones, hacer todo tipo de deportes acuáticos y bucear en uno de los arrecifes de coral mejor conservados de la tierra, amén de ver tortugas sacando la cabeza del agua, un entretenimiento como cualquier otro.
A día de hoy, aún no he decidido si prefiero la magia de Herriman en papel o sentarme bajo una palmera, cóctel de coco en mano, y ver cómo asoman la cabeza las tortugas. Compadre cómpreme un coco…
Aprende una profesión con ¿futuro?
- 16 enero //
- Publicado en Se me va... //
- Tags :
- 8 comentarios
Quien me conoce sabe lo que me cuesta llevar a cabo cualquier cambio insignificante y el apego que le tengo a todo, sea animado o inanimado, un cardo, un papelote, o en este caso, un bloff. Si tuviera el espacio suficiente, lo guardaría todo y no tiraría ni cambiaría nada jamás. De vieja estoy abocada al más absoluto y caótico diogenismo. Un día, hace cosa de un mes, Mortadelón me preguntó intrigado:
-Oye, Iru, ¿te pagan mucho por la publicidad de tu blog? Lo digo porque es un horror y muy molesta.
-¿Pagar? ¿Publicidad?
Y es que una anda por su bloff como administradora, en bata y zapatillas, con el utilísimo adblock instalado en el navegador para evitar insidiosos anuncios, y no se entera de que los usuarios tienen que tragarse una publicidad infecta, enorme y con un sonido que ni el chenchorraun de los cines. Son los inconvenientes de la gratuidad. Tras recibir varios correos con quejas similares, decidí comprobar, de primera mano, cuán cansina era la dichosa publicidad. Y he aquí lo que encontré:
El primer anuncio que apareció, decía algo así como: "Aprenda una profesión con futuro: diseñador gráfico". Será con un futuro incierto, digo yo. Profesiones con futuro son las de piloto, fontanero, cerrajero, buceador en una plataforma petrolífera… pero diseñador, ni para pipas, oiga. Claro que es mucho mas cool anunciar un curso de diseño gráfico que algo del tipo: "Aprenda una profesion con futuro: estibador portuario". Las cosas como son.
Después me tropecé con un anuncio que ofrecía vuelos a Roma y Londres a precios de risa. Lamentablemente el sueldo de diseñador gráfico, aficionado a los cómics y completista, sólo da para llegar a Roma y sentarse en un bordillo a mirar como el fontanero tira billetes de diez euros a la Fontana de Trevi.
Por si el recochineo y la triste realidad de los anteriores anuncios no bastasen, aún saltó un tercer anuncio que rezaba: ¿Conoce la nueva hipoteca joven? Pues no, no la conozco. Y al paso que voy no la conoceré jamás, en primer lugar, porque no sé si entro ya en la categoría de joven y en segundo, porque soy diseñadora gráfica, que no olvidemos que es una profesión con futuro.
Como las Navidades estaban al caer, gran parte de los anuncios publicitaban, a todo trapo y a una resolución bestial, espeluznantes tonos, politonos y sonitonos de villancicos interpretados por los chicos del maíz. Yo me pregunto quién será el tarado que se pone como tono en el móvil el villancico de la mula rin rin. Pero la gota que colmó el vaso fue el escandaloso politono de un presunto cantante de pelos de caniche, cuyo nombre obviaré por si esto se llena de adolescentes furibundas. Al quinto "quién me iba a deciiiiir", puse de nuevo el adblock y empecé con la mudanza del bloff, porque una cosa es tener apego a todo, y otra muy distinta, el sadismo para con mis semejantes.
Nos vemos en www.enblanco.cc
PD: Gracias, Javi, por el alojamiento y por tu inestimable ayuda y a Gus porque sin él, la base de datos aún seguiría en cirílico.
¡Buen día a todos!
Hoy: Pin-ups cachondonas
- 13 enero //
- Publicado en Se me va... //
- Tags :
- 16 comentarios
Por suerte o por desgracia cada vez somos más los malavideros con bloff. El último en incorporarse ha sido Moratha con una bitácora de pin-ups dibujadas por él, tremendísimas y con unas tetas de infarto. Me ha dado tanta envidia (las pin-ups y las tetas) que he decidido copiar/homenajear/taquionear una de ellas con estas manicas y el talento que diso me ha dado. Yo creo que han quedado igualicas. ¡Tiembla Moratha! Más señoritas estupendas allí.


¡Buen día a todos y a ver quién encuentra las diferencias!
Los excesos navideños de Wonder Woman
- 8 enero //
- Publicado en Se me va... //
- Tags :
- 12 comentarios
Si es que no escarmentamos. Todos los años la misma historia. En diciembre, los distintos medios nos advierten que vamos a engordar una media de tres kilos en Navidad y que necesitaremos cuatro meses para sacarnos los polvorones, el turrón y las cigalas del culo… o de donde se nos hayan enquistado. Hacen una lista con las calorías que tiene un mazapán, un alfajor y los hojaldres de Astorga. Para amedrentarnos. Malditos agoreros aguafiestas. No conocen a mi madre…
Si en circunstancias normales ya es complicado mantener la línea para no pasar de perita en dulce a pera conferencia, rica pero poco agraciada, en Navidades es imposible desde el momento en que todo se celebra zampando. Atracón con amigos que ves a menudo, con algunos que ves menos, con otros que casi no ves, con compañeros, excompañeros y sobre todo, comidas familiares de "menuses" interminables y ulterior indigestión.
El colmo ha sido encontrar semejante sorpresa en el roscón de reyes. ¿Indirecta, amenaza, o frustrante realidad? No obstante, es un consuelo saber que ni las superheroínas se salvan de las ominosas estadísticas.
¡Buen día a todos!
Flash, aquí el que no corre…
- 3 enero //
- Publicado en Superhéroes para dummies //
- Tags :
- 8 comentarios
-Es un buen momento para que leas Flash - me avisó uno de los gurús barbudos – Ha perdido la memoria y empieza de cero.
El reseteo de Flash era una gran oportunidad. ¡Con lo que me gustaba Flash, con su traje rojo, su rayo amarillo y lo que yo pensaba que eran unas simpáticas orejillas. ¡Si hasta tengo un pijama suyo! Bueno, a todo lo llaman pijama porque en realidad es una camiseta y un microminipantalón que…
-¿De cuál?
-¿De cuál qué? - pregunté. Sí que les gusta hablar de pijamas a los lectores de superhéroes…
-¿Que de qué Flash es tu pijama?
Euh. Y es que, menuda sorpresa, resulta que hay varios Flash. El más antiguo es uno que lleva una bacineta quijotesca en la cabeza y que inhaló unos efluvios tóxicos; el de mi pijama es Barry Allen, un policía científico a quien le cayeron unos potingues encima; y finalmente, su sobrino, Wally West, primer Kid Flash y tercer Flash, que también se accidentó con mejunjes. Una casta de záforas que ha dado como resultado tres velocistas. Ahí es nada. Una se acostumbra al monoteísmo sencillito, a que haya un sólo Superman y un único Batman, y, de repente, te encuentras con una genealogía de Flashes que ni Santa Bárbara.
El Flash que ha reseteado Geoff Johns es Wally West, un mecánico de la policía. Qué poco glamour. ¿Dónde han quedado los fotógrafos, los asquerosamente ricos, los periodistas, los abogados y los profesionales liberales en general? Algo decepcionada, empecé a leer el primer número. Digo decepcionada porque no era el Flash clásico, ni tan siquiera un segundón, qué coño, ni el de mi pijama, sino un Flash de tercera división. Pero ¿quién puede resistirse a leer de gorra un tebeo de superhéroes que parte de cero? Bueno, que parte de cero es un decir, porque si bien es cierto que Wally West y todos los que conocen la identidad de Flash han perdido la memoria, la recuperan a marchas forzadas. Desde la aparición del sobrino-nieto (o lo que sea)desde el futuro, aquello se convierte en el habitual batiburrillo de DC: venga superhéroes de toda la vida pidiendo explicaciones y midiéndose los genitales por aquí, venga villanos, de nombre ridículos y a cada cual más estrafalario, atacando por allá.
A estas alturas mi decepción inicial ha quedado muy atrás. Me está gustando mucho este Flash de FP, optimista y luchador, con su curro de medio pelo y su insoportable mujer, que disfruta ayudando a los demás y al que adoran sus vecinos de Keystone City.
Lástima que mi pijama no sea de Wally West.
¡Buen día a todos!
