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mayo, 2008
Maldita ciudad preExpo
- 26 mayo //
- Publicado en Se me va... //
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En esta maldita ciudad preExpo lleva lloviendo tres semanas seguidas, buen o mal augurio de lo que va a ser esa gran Fiesta del Agua; los autobuses van hasta las trancas sorteando calles cortadas y obras sorpresivas; y los viejos, ¡¡los viejos!!, esgrimen los paraguas como sables y arramblan, cual tanquetas, con todo lo que se les pone por delante. Si hay algo peor que los viejos en el autobús, son los viejos con paraguas en el autobús.
¡Buen día a todos!
Ocio del bueno
- 14 mayo //
- Publicado en Se me va... //
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Hace unos días me abordaron unos niños por la calle para hacerme una encuesta.
-Señora…- empezaron.
Argh. ¿Señora? ¿Cómo que señora? ¿Acaso los niños de ahora no saben distinguir unos vaqueros y una chupa molona de un traje de chaqueta o qué? Qué menos que “señorita”, digo yo. Hasta un “tía” me hubiese valido, o un “mujerzuela” dicho, eso sí, con educación. Así de bajo está mi listón de interacción personal.
-Señora…-repitieron por si no me había dado por aludida. Argh. -¿puede contestarnos usted -argh- unas preguntas? Es una encuesta para un trabajo de clase.
Señora, usted… ¿y por qué no abuela? Cuántos dineros gastados en potingues a todas luces inservibles… Pero… ¡un momento!… una encuesta…una encuesta escolar además… Las encuestas escolares son mi especialidad. Si existiera un curro de responder encuestas escolares, yo sería una profesional demandadísima (digo de trabajo, no de pleitos). La diva de las encuestas escolares. No me ocurre igual con las encuestas de la televisión local que inciden en cuestiones políticas controvertidas del ayuntamiento, como la frecuencia de los autobuses, la recogida de basuras y, últimamente, Expo, más Expo y sólo Expo. En las encuestas escolares suelen preguntar por el ocio. Y leer cómics, aparte de ser ocio, se considera muy juvenil -por no decir infantil según algunos- ya sean tebeos de Bruguera, de la Satrapi o de supertíos en pijama. En definitiva, que era mi oportunidad de quitarme los años que aquellos mocosos me habían echado encima. Se iban a enterar. Iba a bordar la encuesta. Iba a ser la encuestada más juvenil y molona de todo el muestreo. Se arrepentirían de haberme llamado “señora” y de haberme tratado de usted y de no saber distinguir una chupa de cuero de un traje sastre. Qué coño, se iban a cagar.
-Claro, claro, encantadores niños. ¿Sobre qué es la encuesta?
-Sobre los medios de transporte. Bffff
-¿Tiene usted coche?
-No.
-¿No?
-No.
-¿Y moto?
-No.
-¿Bicicleta tampoco?
-No.
-¿Qué medio de transporte es el que usa usted más frecuentemente?
-Eh… el autobús. Y-y-y-y así voy leyendo CÓMICS. La catwoman, el batman y… y eso.
En fin, que las encuestas escolares ya no son lo que eran…
¡Buen día a todos!
Gl gl gl gl gl ¡Gulacy!
- 11 mayo //
- Publicado en Cómics, Perdiendo el tiempo //
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Apoltronada en el sofá estaba disfrutando de uno de esos telefilmes de domingo por la tarde a los que me engancho irremisiblemente. Me gustan sobre todo los de bichos: los de “me interno con mis amigotes en la selva en busca de un legendario tesoro y -también es mala suerte- lo que encontramos es una serpiente del tamaño de un trolebús “, o “unas hormigas carnívoras con pretensiones políticas (¿¿??) se meriendan una isla entera tratando de hacer valer sus derechos”, o “un cocodrilo gigante siembra el terror en los pantanos donde los jóvenes van a magrearse”. La de hoy trataba de dragones de Komodo mutados genéticamente, pero como era de muy bajo presupuesto -casi negativo- sólo salía uno, gigante eso sí, que se había comido a todos los demás. Esto lo contaban de palabra, para explicar la carencia de bichejos. Añadían la circunstancia de que sólo con un escupitajo el animalico ya te podía matar por lo que no era necesario enfocarlo demasiado cerca. Así se ahorraban las luchas intestinas entre lagartos y unas perricas de efectos especiales.

Haciendo un esfuerzo notable por desengancharme de semejante peliculón, me he levantado y ¡zas!, ¡¡momento Fa!! Sin venir a cuento y con el desparpajo que da haber trabajado en en el porno, la rubia de bote se saca las tetas -tan grandes como su cabeza- empecinada en darse un baño en el lago donde han ido a hacer unas pruebas y donde, cómo no, acecha el monstruo.
Aquello prometía. Qué esfuerzo he tenido que hacer para despegarme de la pantalla, amables lectores. Se han impuesto las ganas de seguir leyendo la entretenidísima Catwoman de Ed Brubaker dibujada por…. ¡virgensanta ¿¿quién es éste??? Paul Gl gl gl gl gl Gulacy. ¿Dónde ha quedado el dibujo estiloso y llamativo de Darwyn Cooke, de Pulido, de Cameron Stewart, de…? Qué mirar distraído, qué peinado del año de maricastaña, qué nalgamen, qué pómulos, qué tramas…
Ay mamá, que para esto casi mejor me quedo viendo el telefilme del lagarto… (por cierto, ¿alguien sabe cómo ha terminado la cosa?)
¡Buen día a todos!
Marchando una de olivas negras
- 4 mayo //
- Publicado en De salones //
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Mi abuela decía que comer olivas negras por la noche traía sueños. Lo que nunca me contó era que si comías un número par de olivas, los sueños eran buenos y si no, pues no. La de pesadillas que me hubiera ahorrado. Ahora entiendo por qué me encuentro soñando cosas como mi boda con Charles Burns, o el cocodrilo de dos patas que se comió a mi vecina de arriba, o aquella invasión alienígena y, hace unas semanas, con Kalitos diciéndole a Moebius que era un manta durante el Salón de Cómic de Barcelona mientras levantaba el dedo como sólo él sabe hacerlo. Ahí es nada. Un manta. Moebius. Y luego el señor Santamaría cuandoserámía nos echaba del Salón a nosotros y a nuestro cubo de birras. Afortunadamente todo quedó en un sueño producido por la ingesta masiva e impar de olivas negras y la realidad fue bien distinta: ahí tenéis a Kalitos posando ¡y hasta tocando! a Moebius.
Aunque no se cumplieron mis negruzcos presagios, pasé el Salón de Cómic febril, empastillada, con la nariz como un tomate, mocos a tutiplén, la voz tomada (no al estilo Bonnie Tyler, sino más bien como Arévalo imitando a un gangoso) y, sobre todo, SIN BEBER UNA MIERDA. Como siempre, lo mejor ha sido conocer nuevos amigos y ver a los de siempre, que nos aguantan año tras año, como Mar, mi Mar, nuestra Mar, la Mar de España y el resto de entrecomiqueros; Carlos y Encarna, a quien debo un dibujo en su flamante libreta nueva, ¡con los ánimos que me das siempre y qué rancia soy! mil perdones, Encarna; Carol, que no sólo ha encandilado a XCar, sino que a mí también me tiene en el bote; Jordi, el tipo que año tras año, aparte de comprar absolutamente todas las novedades, se quita la camiseta para nosotros mí y que cada vez viene más buenorro; Latro tan contento como siempre; Mortadelón repartiendo chapas a diestro y siniestro; Fresús y esa barbaca con la que intentaba impresionar a la morenica de las rastas (y nada), Luzzo que desde que sale en la tele me trae loca, la amiga Rain, el muchacho tan majo que dibuja algo de un mosquito pero no sé como se llama y el resto de los Hojaldre de Pez; Javi Metal y su historia de los chinos con palos en la que cada vez hay más chinos; Fram, el sufrido bibliotecario; Oriol, el Titi, Gambarte, Bellvi, Grassa, Graziella, los Cretinos, el amigo Berni, Forondín, Queco, EmeA y su flamante camiseta de Malavida que tantas alegrías le da, Jorge Bonet, Chacaaaaaal (mano en garra amenazante), el bueno de Yogur, Va-la-in-gaur (¡toma!) y su impresionante sonrisa, Conner Kent con quien me faltó más charrada, un mozo que se llama Kalígula (creo) -pero escrito raro- que parecía muy majo, Franchu, algunos cuyos nombres se me escaparon…
Y sí, este año también hubo tocamientos…
¡Buen día a todos!